Fragmento del storyboard de La laguna azul, que aparece en “Días de una cámara”.

El oficio del cinefotógrafo está habitualmente limitado a la exploración de la imagen y el manejo de la luz. Sus logros se miran en las películas, pero rara vez se dan a conocer sus rostros y su vidas. Sin embargo, muy de vez en cuando, los fotógrafos se dan el tiempo de contar al mundo sus experiencias y sus trayectorias. Y uno de ellos es Néstor Almendros, quien escribió –no con luz sino con tinta– Días de una cámara.

Hijo de maestros, Almendros nació en Barcelona en 1930,  donde vivió bajo el régimen franquista hasta 1948. Para evitar su reclutamiento forzado al ejército español, se mudó con su padre a La Habana, donde eventualmente los alcanzarían su madre y sus hermanos. Allí cursó la carrera de Filosofía y Letras, y comenzó a trabajar como cinefotógrafo. Años después, se trasladó a Roma para estudiar en el Centro Experimental de Cinematografía. Al finalizar la Revolución cubana, volvió al país y trabajó en diversos documentales para Castro. Luego se mudó a París, en plena Nouvelle Vague,  donde trabajó con Éric Rohmer y François Truffaut. Posteriormente fotografió diversas películas en EUA, donde murió de sida en 1992.

En su filmografía están: Days of Heaven (Terrence Malick) por la que ganó un Oscar, Kramer vs Kramer (Benton), The Blue Lagoon (Randal Kleiser) y Sophie’s Choice (Alan J. Pakula). También realizó comerciales para marcas como Armani (dirigido por Martin Scorsese) y Calvin Klein (dir. Por Richard Avedon).

El trailer de Blue Lagoon (la imagen de portada del artículo es un fragmento del storyboard):

 

En 1984 publicó su obra biográfica llamada “Días de una cámara”, en donde relata su vida como cineasta y su búsqueda (o mejor dicho, sus encuentros) con la inspiración. Independientemente de su carrera como fotógrafo, Almendros tuvo una vida fascinante. Es una obra que vale la pena leer aún sin tener interés formal en el cine. Para aquellos que sí lo tengan, la segunda mitad del libro está dividido en películas, en donde cuenta sus experiencias.  Les dejo una cita:

“El cine era una salida provisional hacia otra realidad distinta a las que nos tocaba vivir. Desde entonces no he atacado sistemáticamente, como otros, el llamado cine escapista porque –como mí en aquellas precarias circunstancias—creo que ayuda a vivir a muchas personas”.

Si alguien gusta leer la novela, yo la tengo en PDF. Déjenme un comentario y con gusto se las mando.