Desde el estallido de la crisis económica mundial, el gobierno federal ha insistido en que el efecto de dicha crisis fue menor al de la crisis de 1995. Para sustentar esta afirmación, el gobierno utiliza las tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto, indicando que el decrecimiento de la economía en 2009 fue menor al decrecimiento ocurrido en 1995. Sin embargo, para poder sustentar adecuadamente esa afirmación se requiere de un análisis mucho más riguroso. En este artículo, Ariadna Díaz realiza un análisis comparativo entre la crisis de 1995 y la crisis de 2007-2009, buscando determinar cual fue la que impactó en mayor medida a la economía mexicana y por qué este impacto fue mayor.

Dos crisis de la economía mexicana

por Ariadna Díaz[1]

Art is the beautiful way of doing things,

Science is the effective way of doing things,

 Business is the economic way of doing things.

Elbert Hubbard

Durante los últimos 30 años la economía mexicana ha estado inmersa en una serie de cambios estructurales que han traído consigo una etapa de bajo crecimiento económico. Aunado a dicho estancamiento, la economía mexicana sufrió recientemente de dos fuertes crisis: 1995 y 2009.

Estas crisis tienen origen en diferentes factores. La crisis de 1995 surge a partir de un desequilibrio en la cuenta corriente de la balanza de pagos provocado por la repentina interrupción de capital extranjero al país. Dicha situación  se combinó con drásticas devaluaciones de la moneda y niveles inflacionarios de dos dígitos.

Por su parte,  el origen de la crisis de 2009  descansa en una crisis financiera de la economía de Estados Unidos que se propagó a prácticamente todo el mundo como una crisis económica.

Al analizar los indicadores económicos más relevantes es posible determinar que el impacto de la crisis de 1995 fue mayor aún cuando el crecimiento mundial fue sustancialmente menor en 2009. Excepto por las exportaciones, todos los indicadores muestran un mejor desempeño durante la crisis de 2009. Esto se debe a que en 1994 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte,  lo que amortiguó el impacto de la crisis en la balanza comercial.

La drástica caída de prácticamente todos los indicadores económicos provocó un rompimiento en la trayectoria de largo plazo de algunas  variables, en particular del Producto Interno Bruto (pib), el consumo y la acumulación de capital, lo que dio lugar a un cambio estructural en el sistema económico en 1995.  Entre 1985 y 1994 el crecimiento promedio del pib fue de 2.1%, el del consumo de 2% y el del capital de 2.9% (inegi). En contraste, posterior a la crisis de 1995 y hasta 2010 los promedios fueron de 3%, 3.44% y 4.12% respectivamente (inegi y Loría, 2009).

La recuperación fue más rápida de lo esperado gracias a la influencia de los préstamos adquiridos para estabilizar la balanza de pagos y el dinamismo de la economía mundial.

En lo que respecta a 2009, la crisis inició en el mercado hipotecario de Estados Unidos, y posteriormente se convirtió en la crisis financiera y económica más fuerte que ha vivido el país del norte desde la Gran Depresión, contagiando los estragos de la misma a todo el mundo desde finales de 2008.

En el último trimestre de 2008 el contagio llegó a la economía mexicana mediante la balanza comercial y, posteriormente, a través de la alta dependencia económica hacia EE.UU.,  México no sólo fue el país más afectado en América Latina, sino que también lo fue en el hemisferio occidental. Esto es muestra de la vulnerabilidad que la economía mexicana ha adquirido desde la década de los ochenta y que se ha reflejado en su poca capacidad de reacción ante choques externos.

Gráfico 1. México: Producto Interno Bruto (1994.I-2010.IV)
Variación trimestral anualizada

Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI

En cuanto a la recuperación, cabe resaltar que en 2009 la economía mexicana no tenía posibilidad de recurrir al mercado internacional. Sin embargo, el mercado interno fungió como motor de la recuperación, y por lo tanto el crecimiento económico (medido por el pib) tardó  tan sólo 1 trimestre más que en 1995 en volver a variaciones positivas (Inegi), tal y como se muestra en la gráfica anterior.

Una vez que se han realizado los análisis tanto de contexto internacional como de indicadores macroeconómicos, es claro que la crisis de 1995 ha tenido el mayor impacto en la economía mexicana en los últimos años.

Referencias bibliográficas
  1. Díaz Castillo S. Ariadna (2011). Dos crisis de la economía mexicana: 1995 y 2009. Un análisis comparativo con el Modelo de Ramsey-Koopmans-Cass. Facultad de Economía, UNAM.
  2. Loría, E. (2009),“Sobre el lento crecimiento económico de México. Una explicación sectorial” Investigación Económica. Facultad de Economía, UNAM.

[1] Ariadna Díaz es egresada con honores de la licenciatura en economía de la Facultad de Economía de la UNAM. Fue asistente de investigación en el Centro de Modelistica y Pronósticos Económicos de 2008 a 2012. Actualmente es Jefa del Departamento de Diseño de Evaluación dentro de la Dirección General de Evaluación y Monitoreo de los Programas Sociales de la Secretaría de Desarrollo Social. Por supuesto, los comentarios expresados aquí son responsabilidad única de la autora. Contacto: aridiazc@gmail.com