La idea del arte en la fotografía ha sido varias veces cuestionada. Los argumentos principales han sido los siguientes: la capacidad de reproducir un número infinito de veces la fotografía, la “facilidad”, que se piensa , hay en tomar una foto; y también que la fotografía es simplemente la impresión de la realidad con el uso de la tecnología. Pero la cosa no es tan fácil. La fotografía se ha logrado posicionar dentro de la concepción de arte. ¿En qué radica esto? ¿Qué nos ha permitido la fotografía? y ¿En qué se distingue de otras formas de arte? Y especialmente, en relación con la actual exposición México a través de la fotografía en el Munal: ¿Qué otras miradas nos permite la observación de la fotografía individual y colectivamente?

1940, Lola Álvarez Bravo

1940, Lola Álvarez Bravo (Colecciones Fotográficas Fundación Televisa. Colección de Arte Contemporáneo).

 

Hace 170 años llegó el daguerrotipo a México. Éste es el primer procedimiento fotográfico que abre posibilidades a una nueva forma de arte, como memoria colectiva y también de transformación de experiencias, como se puede observar en la exposición del MUNAL: México a través de la fotografía. La muestra plantea una lectura doble de la historia en México. Se refiere, por un lado, al desarrollo de las técnicas fotográficas a nivel nacional, desde la llegada de los primeros dispositivos de soportes fotosensibles hasta la imagen digital. Por otra parte, la muestra recapitula momentos fundamentales de la memoria colectiva; construye un marco temporal que parte de 1839 y concluye en el presente.

Y no sólo plantea esto. Propongo que nos preguntemos, a pesar de poderse reproducir un número infinito de veces y de que muchas fotografías se hicieron hace décadas, en qué radica la unicidad de cada fotografía. Una de las posibles respuestas es que el arte de la fotografía radica en la capacidad que tenemos de mirar el pasado desde el presente. Cuando pensamos en la historia de México lo hacemos a partir de nuestro momento, nuestra experiencia. Es esto lo que crea una de las cualidades del arte, la capacidad de que cada quién, dentro de su experiencia, le dé sentido a lo que observa.

El arte se vuelve una forma de comunicación, una comunicación de muchos y de uno sólo. El fotógrafo que quería decir algo con esa fotografía plasmando un sólo momento, lo que vemos personas, vidas, espacios que también representan algo, cobró sentido tanto para ellos como para nosotros y lo más importante: nuestra comunicación con nosotros mismos. Existe una ilusión de presencia cuando observamos la fotografía; no estamos allí, no nos ven, no los vemos; creamos una historia, la explicamos, le damos forma, cada uno a su manera; vemos un tiempo que no es el nuestro a partir de un tiempo que no es el suyo, pero estamos íntimamente relacionados. No podríamos ser sin el otro.

Esta imagen forma parte del reportaje "Pasos en el cielo" publicado en 1951 en la revista Mañana y muestra la construcción de la Torre Latinoamericana, que durante décadas fue el edificio más alto de México. (Archivo General de la Nación, Archivo Hermanos Mayo HMCN -934ª, Tema edificio Torre Latina).

Esta imagen forma parte del reportaje “Pasos en el cielo” publicado en 1951 en la revista Mañana y muestra la construcción de la Torre Latinoamericana, que durante décadas fue el edificio más alto de México. (Archivo General de la Nación, Archivo Hermanos Mayo HMCN -934ª, Tema edificio Torre Latina).

Lo interesante de esta exposición es que no es una foto de una vida, sino una manera de entender el punto en el que estamos parados, nuestra historia colectiva. El fotógrafo en el momento que pensó e hizo la fotografía pensaba en un futuro que puede ser muy diferente al que estamos viviendo, estamos viendo un espacio que se vivió hace varias décadas. No estamos allí pero no podemos no pensarnos ahí, las observamos, tratamos de entender a esas personas que estamos viendo y que en realidad éstas veían al fotógrafo que en la mayoría de los casos nunca logramos ser contemporáneos.

El arte nos ayuda a construir igualmente una memoria colectiva y de un imaginario social, pero también a contrastar nuestra idea de la realidad, la fotograía no sólo es un fenómeno estético, nos deja entrever también lo social en el mundo, denuncia la intolerancia, la marginación, la destrucción. Se seleccionan ciertos hechos del pasado que implicó un quiebre en la historia nacional (y personal). De esta manera, podemos interpretar y reconstruir nuestra historia, se nos abre una posibilidad de traer el pasado al presente para pensar un futuro que, si bien es inalcanzable, al menos con la fotografía nos permite conformar nuestro actuar en este momento.

La exposición México a través de la fotografía nos invita, a partir de una forma artística, a la reflexión sobre procesos sociales y políticos indispensables para comprender la sociedad actual, llena siempre, por supuesto, de contradicción.

Carmen Robles, capitana del ejército de Jesús H. Salgado quien peleó al lado de Francisco Madero y Emiliano Zapata (© CONACULTA. INAH. SINAFO. FN. MÉXICO. Fondo Archivo Casasola).

Carmen Robles, capitana del ejército de Jesús H. Salgado quien peleó al lado de Francisco Madero y Emiliano Zapata (© CONACULTA. INAH. SINAFO. FN. MÉXICO. Fondo Archivo Casasola).

Museo Nacional de Arte (Tacuba 8, Centro Histórico)
Martes a domingo de 10 a 17:30 horas
General $37. Menores de 13 años, estudiantes, maestros, personas con discapacidad, adultos mayores INAPAM, jubilados, pensionados, ICOM y SÉPALO. Domingo entrada libre.