Luis Felipe Munguía Corella[1]

Cuando algunas voces piden que haya incrementos salariales no faltan comentaristas y economistas que leyeron un libro básico microeconomía y dicen: “no es justo, los incrementos en el salario se deben de corresponder con incrementos de la productividad, si los salarios no suben es porque los trabajadores no son más productivos”. Esto se debe a que la teoría económica ortodoxa dice que los salarios están en función de la productividad del trabajo, es decir, si un trabajador hace mejor su trabajo produciendo más en menor tiempo, entonces el empresario decide pagarle más.

El tema es controversial, no sólo porque la lógica económica no considera detalles como problemas políticos, sociales, de contrato, etc., sino que la evidencia empírica no ha mostrado resultados contundentes sobre el tema. En el caso de México, la información estadística disponible para el sector industrial muestra una tendencia marcada: la evolución del salario no va de la mano con el crecimiento de la productividad del trabajo.

A continuación se muestran los datos concernientes a la evolución reciente de la productividad laboral y las remuneraciones de los trabajadores. Los datos provienen del INEGI y están a precios de 2002 y ajustados por estacionalidad. La productividad se midió como la producción dividida en el número de horas trabajadas, mientras que el dato de remuneraciones por trabajador incluye, además del salario, prestaciones, canastas navideñas, aguinaldo y otras prestaciones

Los resultados para el total de la industria manufacturera se muestran en la siguiente gráfica. La productividad laboral muestra un crecimiento importante en el periodo que se analiza, en particular, a partir de la crisis de 2009 la productividad creció 14.9%, mientras que las remuneraciones cayeron 2.1%. Es decir, en general los trabajadores de la industria manufacturera mexicana se han vuelto más productivos en los últimos 5 años  mientras que los ingresos que reciben por su trabajo han permanecido estancados.

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En las siguientes dos gráficas se muestran dos casos extremos. Los trabajadores de la industria de bebidas y tabaco han incrementado su productividad en 27.1% desde la crisis de 2009. Por otro lado, las remuneraciones prácticamente no han crecido.

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En un caso similar, la industria de maquinaria y equipo, que es de las de mayor importanciaen la economía, aumentó su productividad 56.4%, mientras que las remuneraciones lo hicieron en 1.6%.

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En la industria de transporte la productividad se recuperó rápido después de la crisis de 2009, pero apenas alcanzó un nivel de productividad similar al de 2008. Al igual que en las industrias ya analizadas, las remuneraciones tampoco se incrementaron de forma importante en el periodo analizado.

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No todas las industrias muestran esta tendencia de remuneraciones a la baja a pesar de la existencia de incrementos en la productividad. Sólo hay 3  industrias de 22 que mantienen un crecimiento de sus salarios por arriba del crecimiento de la productividad; éstas son la de textiles, la del vestido y productos derivados del petróleo. Una posible explicación es que éstas se caracterizan por un contrato colectivo y sindicatos fuertes que han contribuido a estabilizar las remuneraciones aunque la productividad haya caído ligeramente después de la crisis de 2009.

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Lo más sorprendente es que la productividad tiene una correlación negativa y significativa con respecto a las remuneraciones (lo opuesto de lo que dice la teoría económica); es decir mientras entre más sube la productividad, el salario baja más. Este resultado lo obtuve con matrices de correlación y análisis de datos panel, los ejercicios están disponibles a petición.

En el caso de la industria mexicana, todo parece indicar que la productividad se ha desvinculado de los salarios, al grado de que las industrias en donde más se ha incrementado la productividad son industrias en donde las remuneraciones han caído en términos reales. No sólo importa que la productividad crezca sino que las remuneraciones también lo hagan, pues de ellas depende el bienestar de los trabajadores, que componen la mayoría de la población



[1] Maestro en Economía por El Colegio de México. @luisfmunguia